Los Priístas han denunciado que la detención de 10 presidentes municipales de Michoacán presuntamente vinculados con la organización criminal La Familia, tiene fines “electoreros”. No cabe duda que los PRi-nosaurios aún piensan como si continuaran en el gobierno, deberían darse cuenta de que el Gobierno Federal se la está jugando de frente por todos nosotros.Algún día se tenía que empezar el combate directo al crimen organizado. Con las detenciones de las ratas menores como narcomenudistas, sicarios y demás, se llegó a sus jefes, los operadores, los capos. Esta estrategia dio resultado y los criminales capturados fueron delatando a sus jefes; precisamente ahí aparecen en la escena del crimen los alcaldes ahora detenidos y los prófugos. Por ello, que nadie se extrañe si siguen las detenciones hacia arriba, como los parientes de algunos ex gobernadores y funcionarios mayores.
La razón es sencilla: El PRI es un partido que no se conforma con ser oposición y piensa que los mexicanos ya no tenemos memoria y cada vez que quieren dar otra impresión o mostrar una cara de “buenos y prudentes políticos”, sacan el cobre y revelan sus verdaderas intenciones. Por eso, para ellos, gobernar es seguir fingiendo que les interesa la gente para robarles, sin escrúpulos, por las espaldas una vez que toma posesión de su cargo.








El que se desespera, pierde. Al PRI-nosáurico candidato a gobernador de Campeche, Fernando Eutimio Ortega Bernés, se le escapó la cola de reptil por debajo de su traje y, gruñendo, mostró sus fauces, lo que asustó a los votantes de su estado.
Vaya, vaya, yo no sabía que los PRImates fueran tan antiguos. Un equipo internacional de científicos presentó en Nueva York el fósil de un prosimio que constituye el ancestro más viejo de los humanos y de todos los primates modernos: el espécimen de una hembra vivió hace 47 millones de años.
La cascada de denuncias por infringir la ley electoral nomás no para, lo que revela qué tanto daño le ha hecho al país el estilo de hacer política del PRI-nosaurismo, escuela de trácalas y corruptelas que ha dejado su huella en todos los partidos (unos más, otros menos).
Pareció un llamado a la cordura pero en realidad es un exhorto a no chingarles las elecciones. Los PRI-nosaurios sienten pasos en la azotea porque están comprendiendo que su peor enemigo no es el PAN ni el PRD sino ellos mismos.