jueves, 14 de mayo de 2009

Un barco sin rumbo

¿De qué lado jala el PRI-nosaurismo? Esa es una pregunta que ni los sabios patriarcas de la Biblia sabrían responder. Unos dicen que son de centro derecha, otros que de centro izquierda. Yo digo que son de centro oportunismo, ya que carecen de rumbo, por lo que jalan a donde los guíen sus bolsillos: cuando el hueso manda, el dino obedece.

Hace apenas unos días, el saurio Emilio Chuayffet, que persigue una diputación federal, reprochó al PAN sus vínculos con la gente de dinero, con los grandes empresarios. Pero ahora nos enteramos que los candidatos a diputados del PRI-nosaurismo en Nayarit no tienen reparos en aceptar el dinero de prominentes empresarios para financiar sus campañas (aportarán el 15%, unos 120 mil pesos, del tope de campañas de cada aspirante, unos 800 mil pesos). Y no sólo eso: los donantes formarán parte de la Comisión Estatal de Financiamiento, dizque para vincular al partido con los empresarios con el fin de promover inversiones en el estado.

En lo personal, no tengo nada en contra de los empresarios: tienen el derecho de hacer con su dinero lo que les venga en gana. Si quieren aventarle perlas a los reptiles, pues haya ellos, cada quien su gusto.

Lo que me saca de onda es la incoherencia de los dinos: unos hacen lo que otros critican. Supongo que esto se debe precisamente a que el mundillo PRIjurásico está marcado por el signo de la contradicción: se dicen íntegros y honestos pero son los políticos más corruptos del país y aseguran amar a la Democracia pero les son adictamente infieles con su eterna amante de siempre, la señorita Dedocracia (que de señorita no tiene nada: la muy maldita peina canas desde hace décadas). Aunque claro, para los saurios, no hay tales contradicciones, son gajes del oficio reptiloíde.

El pelo en la sopa

Hagan sus apuestas señores, las candidaturas de los 8 partidos que compiten en el Defe ya quedaron definidas, luego de que el Instituto Electoral local les diera su visto bueno. Pero lo que debería ser un paso más hacia la consolidación de la democracia quedó empañado por una flagrante injusticia: como bien señaló la representante del PAN, Kenia López, las listas no cumplen con la equidad de género.

La violación a la norma electoral queda demostrada con una simple operación aritmética: de los 114 aspirantes a jefes delegacionales, sólo 36 son mujeres, una cifra claramente inferior al 31% de candidaturas femeninas que, por ley, cada partido debe presentar. Cual discípulos de Poncio Pilatos, los representantes de los demás partidos se lavaron las manos al negar la acusación, argumentando que sus listas se apegan a derecho.

De este pisoteo a los derechos de las mujeres, se destacan varias actitudes antidemocráticas propias de regímenes jurásicos: primero, la autoridad electoral se hizo pendeja al avalar listas improcedentes. Y segundo, como buenos aprendices del quehacer político dinosáurico, los partidos hacen caso omiso de la ley cuando les viene en gana. Aunque claro, la otra posibilidad es que tanto la autoridad como los políticos pasaron de noche la primaria, en especial la clase de matemáticas, y no saben contar. Digo, en este país de costumbres PRImitivas, uno nunca sabe.

El berrinche del PRI-nosaurio veracruzano

El sitio YouTube ya analiza la petición, derivada de una queja del afectado, tan sensible él, de bajar el video que alude al gobernador de Veracruz, el PRI-nosaurio Fidel Herrera, tal como lo solicitó el IFE. En entrevista con diarios nacionales, el gerente de comunicación de YouTube Latinoamérica, Ricardo Blanco, informó que “se recibió un correo con una solicitud electrónica, la cual se está evaluando para conocer si va en contra de alguna política de la comunidad de YouTube”.

Luego de dar a conocer que este asunto está a cargo de un equipo, instalado especialmente para atender estos casos y decidir si se acepta la solicitud y se retira el video o no y se mantiene en el sitio, Blanco destacó que YouTube permite a los usuarios expresarse de manera libre. Agregó que el papel que juega en la política de diversos países es fundamental, ya que los ciudadanos saben que lo que digan o hagan es visto y eso les amplía la posibilidad de formar parte de procesos importantes. “YouTube es una plataforma democrática, en otros países como Estados Unidos, Australia o Nueva Zelanda se ha usado en la política y no se debe olvidar que es un medio de comunicación de dos vías, es decir, la gente puede ir directamente al candidato y preguntarle algo y él a su vez responderle por la misma plataforma”.

Mientras este caso llega a su resolución, el PRI-nosaurio tendrá que tragarse su coraje, pues este video es todo un éxito: De dos minutos con 44 segundos, el spot había sido visto dos mil 592 veces la tarde del martes pasado y ocupaba el lugar número 14 de los más vistos; en tanto que el miércoles ya sobrepasaba los 23 mil clicks. Será por algo… Con los PRi-nosaurios no faltan los motivos. ¿No lo han visto?... pos aquí está:



miércoles, 13 de mayo de 2009

En honor a la verdad

Si tocan al niño, los PRI-nosaurios se encabronan. El representante de los dinos ante el IFE, Sebastián Lerdo de Tejada, está que echa espuma por la boca: el líder de los panistas, Germán Martínez, tuvo la osadía de criticar a su peque consentido, el babysaurio Enrique Peña Nieto, al afirmar que el chiquillo se borró del mapa en medio de la emergencia sanitaria por la epidemia de influenza.

Para empezar, el nene ya está grandecito para defenderse solito y no tienen porqué ponerse como fieras para que no se le despeine el copetito. Adicionalmente, les guste o no, su carita de sol si desapareció de la escena en lo más duro de la epidemia (la percepción ciudadana no miente: la mayor aprobación fue para Calderón, seguido de Ebrard y en un muuuy lejano tercer lugar figuró el figurín de los saurios) dejando en claro que los zapatos de estadista le quedaron enormes a sus piececitos.

Y en cuanto a la acusación de que el panismo recurre a la difamación, pues simplemente no es verdad: para difamarse, los dinos se bastan y se sobran solos. De hecho, hasta se vuelan la barda… la casa del vecino, la colonia y hasta el municipio entero.

Sólo es cuestión de tiempo

La permanencia del PRI-nosaurismo en el gobierno de Nuevo León, actualmente bajo la zarpa de José Natividad González Parás, pende de un hilo. Una encuesta de María de las Heras indica que candidato pansita a la gubernatura, Fernando Elizondo, le está pisando los talones al aspirante de los dinos, Rodrigo Medina.

Por el momento, el priísta lleva la delantera, con un 51% de las preferencias, ante un 45% del blanquiazul. En términos electorales, la ventaja no es mucha y de aquí al 5 de julio, muchas cosas pueden pasar. Para empezar, en este tipo de contiendas, la calificación de los mandatarios estatal y del gobierno federal juega un papel importante: apenas un 48% dijo que el trabajo de González Parás fue bueno frente a un 53% del presidente Calderón. Asimismo, estos niveles de votación se dan con tan sólo un 42% de participación ciudadana, lo que deja la puerta abierta a las volteretas electorales.

Por otra parte, hay circunstancias que juegan en detrimento de los dinos, como su consabida falta de democracia. Estaba previsto que la candidatura de los saurios se definiera en un proceso abierto, una medida que los tricolores siempre pregonan pero que nunca llevan a cabo, y cuando lo hacen deriva en un chiquero de no mames. Fue lo que pasó y pasará en Nuevo León: Medina fue designado mediante un dedazo colectivo -pero no tumultuario- entre Betty Walls y los sectores del partido. Y como sucede desde que el saurismo perdió el monopolio del poder, tal antidemocracia siempre deja su huella en las urnas. Es sólo cuestión de tiempo.

El saurio bajo el microscopio

La ciencia mexicana se ha anotado un triunfo: investigadores del Instituto Nacional de Medicina Genómica han conseguido elaborar el mapa genómico del mexicano, toda una proeza. Pero los científicos todavía tienen que hacerle un gran servicio a la patria: definir el mapa genómico de los PRI-nosaurios, cuyos beneficios cambiarían la faz de este país. El genoma humano es el número total de cromosomas que tiene el cuerpo, los cuales son responsables de la herencia genética. De ahí su importancia.

Por lo pronto, aquí les va a los científicos algunos adelantos de los descubrimientos por venir.El cromosoma de la codicia está superdesarrollado en los dinos, al grado de que engulle a los cromosomas de la honestidad y la integridad moral, prácticamente inexistentes. De hecho, este cromosoma suele esconderse detrás de los siempre hambrientos cromosomas de la corrupción, los cuales proliferan en el sistema PRI-nosáurico como si fueran contendientes a una candidatura. Al respecto, existen sospechas de que esos cromosomas actúan en complicidad con los cromosomas del narco, los más virulentos en todo el catálogo, capaces de desatar hemorragias en cuerpos ajenos. Asimismo, se tienen indicios de la existencia del cromosoma del fraude electoral, uno de los más viejos, cuyos orígenes se remontan a los primeros reptiles revolucionarios de los que se tiene noticia: estuvo a flor de piel durante unos 70 años pero ahora se encuentra en estado latente y sólo da señales de vida cada vez que hay elecciones (hay que decir que este cromosoma ha perdido fuerza, aunque el muy necio se niega a desaparecer), desatando una curulitis aguda.

Por otra parte, el sistema dinosáurico ofrece algunas sorprendentes carencias. Por ejemplo, el cromosoma de los escrúpulos simplemente no existe: se presume que los dinos nunca lo tuvieron, lo que los convierte en una rareza del reino animal, muy animal. Otro cromosoma que brilla por su ausencia es el de la democracia. Es más, se cree que dicho cromosoma es incompatible con el sistema de los saurios: cuando uno logra infiltrarse, los cromosomas de la codicia y la corrupción lo atacan sin piedad hasta acabar con él, provocando síntomas como letargo mental, delirios de grandeza, sopor político, verborrea demagógica incontenible y hasta una peligrosa hemorragia cerebro-fecal.

martes, 12 de mayo de 2009

Cosecharás lo que siembras

No se hace una campaña electoral del mismo modo en que se hace una investigación policíaca y mucho menos se hace campaña con los métodos corruptos de la policía para dizque aclarar crímenes. Eso es jugar con fuego.

la elección: todo sea por el poder. El alcalde de la ciudad, el panista César Bojórquez Zapata, denunció que el PRI ha sembrado carteles con propaganda de sus obras de gobierno con el fin de acusarlo por violar las leyes electorales.

Aunque la intención de los saurios es clara –desacreditar al adversario más temible-, el resultado podría tener consecuencias imprevisibles. Los dinos deberían tener en mente que sabotear la democracia es lo peor que pueden hacer: crean confusión que deriva en inestabilidad; crean encono que impide el diálogo; y, en caso de que ganen por las buenas, crean dudas sobre su honestidad y su integridad. En pocas palabras, los PRInosaurios podrían cosechar lo que siembran, y esa cosecha no es una de buen grano sino de pinche paja que a nadie sirve.

Caín y Caín

Los políticos saurios parecen pelotas de ping pong: se la pasan rebotando de un partido a otro. Y ya hasta marean. En esta contienda electoral, hemos visto cómo los dirigentes optan por desertar de su partido, llevándose consigo a sus seguidores-ovejas en números que van desde unas docenas a los miles. Estas deserciones, motivadas en su mayoría por la exclusión en las listas de candidatos (“o me das una curul o me voy con todo y mis militantes”), llegan incluso al ridículo, como en San Luis Potosí, donde más de 10 mil priístas abandonaron las filas de los saurios para incorporarse a la Alianza por el Bien de San Luis (PRD, PT, Convergencia y Conciencia Popular). Y lo más chistoso del caso es que el candidato a gobernador de la susodicha Alianza es otro ex priísta: Juan Ramiro Robledo. Es decir, en la entidad hay dos aspirantes de estilo dinosáurico, dos propuestas de gobierno calcadas del mismo modelo y arropadas en el mismo modo enviciado de hacer política. ¿Y a esto le llaman diversidad política? ¡Vaya una tomadura de pelo!

Los ponys de Troya

Nuestras leyes electorales tienen vacíos y huecos de tal tamaño, que hasta permiten que se cuelen los PRInosaurios… y que se cuelen en tropel. Ese es el caso del Estado de México: el PRD y el PT han denunciado ante el Tribunal Electoral que el PRI pretende robarse la mayoría en el Congreso local con la complicidad de los minipartidos.

La táctica es sencilla: los saurios convencieron a sus aliados del Verde Ecologista, Socialdemócrata, Futuro Democrático y Nueva Alianza para que inscribieran a priístas en los primeros lugares de sus listas a diputados plurinominales. La meta es hacerse con 38 de las 75 curules de la Legislatura. Y a los dinos les urge que su estrategia funcione: desde hace 12 años que no cuentan con la mayoría en el Congreso, lo que les ha impedido gobernar a sus anchas, como dicta la tradición.

Y es aquí donde intervienen las limitaciones de la ley: el Tribunal les dio la razón pero no pudo hacer nada debido a que los magistrados no pueden actuar sobre hechos no consumados.Una vez más, queda demostrado que en México, la clase política distorsiona la figura de la alianza o la coalición a favor de las componendas y los intereses del momento. Y también se evidencia que los minipartidos son mercenarios sin conciencia política y sin respeto al votante que prestan sus colores al mejor postor.

Pero también se deja en claro que los PRInosaurios no tienen la suficiente confianza en si mismos y en su proyecto: necesitan camuflajear a sus candidatos para conseguir la victoria. Con esto, el PRIsaurismo, autor de la alquimia electoral, ha inaugurado una nueva modalidad de engaño: el baile de disfraces, donde los candidatos no son del partido por el que aseguran postularse.

lunes, 11 de mayo de 2009

La paja en el ojo ajeno, el ladrillo encajada en el

Por sus escamas los conocerás. El libro de Carlos Ahumada, Derecho de réplica, ha puesto otra vez en boca de los mexicanos el tema de las conspiraciones. Para Porfirio Muñoz Ledo, las revelaciones del empresario argentino confirman que hubo un compló contra el Peje.Muñoz Ledo –un amargado ex saurio cuya carrera política comenzó a irse a pique luego de que lo expulsaran como representante de México ante la ONU por ponerse una guarapeta de antología y sacarle una pistola a un policía gringo- tiene razón en denunciar la conspiración, pero también le falta sinceridad y coherencia a la hora de tratar el tema.Seamos claros: por más que Ahumada sea un canalla despreciable y un bicho infecto, nadie obligó a las huestes perredistas a acudir a sus oficinas provistos de maletitas o bolsitas de papel para guardarse los millones del argentino. Y nadie obligó a esas mismas huestes a pagarle el favor con contratos de obras públicas en el Defe.

Esas decisiones sólo corresponden a la corrupción perredista y nada más. En ese sentido, Ahumada no es el único que carece de escrúpulos.Por otra parte, Muñoz Ledo, en vez de apuntar con dedo acusador únicamente a los responsables externos de la conspiración (¿porque no se chinga a los Imaz, Bejaranos y Robles que participaron en el chanchullo?), debería esforzarse por quitarle a su partido los vicios dinosáuricos que lo aquejan y empezar la limpieza por su propia casa: en Guerrero, el diputado perredista Carlos Álvarez Reyes acaba de denunciar en el Congreso local un “golpe de estado” en contra del gobernador Zeferino Torreblanca (del PRD) fraguado por ¿a que no adivinan quien? Si en efecto, le atinaron, por otros legisladores perredistas encabezados por su coordinador, Armando Cavaría. Su partido debería rechinar de limpio y no de ardido.

Combatir al narco, combatir al saurio

Ayer estuve viendo un documental sobre pandillas de los sesentas y setentas en México. La mayoría de los entrevistados pertenecieron a grupos como los Panchitos. Estos cuentan que robaban por la extrema pobreza que padecían. Y que también era muy fácil conseguir mariguana, cocaína, resistol 5000 o tiner; por lo que en la calle todo mundo estaba drogándose. Relataron como fue que varios de sus amigos terminaron muertos por tanto vicio.

Dicen que en aquellos tiempos en que gobernó el PRI, hubo mucha represión al tiempo que los políticos eran aliados de los cárteles de la droga. Que contradictorio. De hecho pasaron una canción del TRI que decía algo al respecto: Cascos azules, en la ciudad, a todas horas, queriendo apantallar el rock (…) Ahora sólo va a poder rockear, el hijo de Díaz Ordaz. Dicha letra alude a la represión por parte de Díaz Ordaz, pero también a la adicción al rock y a las drogas de su hijo.

¡Una contradicción más! Quizá es por todo lo anterior que vale la pena seguir combatiendo a los cárteles de la droga. Y al PRI-nosaurio…

domingo, 10 de mayo de 2009

El saurismo del Peje



¿Apenas se dan cuenta? Ante la decisión del Peje de apoyar únicamente a los candidatos del PRD en el Defe –en los estados promueve el voto a favor del PT y Convergencia-, la Comisión Política del sol azteca ha decidido crear una comisión para evaluar la conveniencia de transmitir el spot que AMLO ha grabado para su difusión en la capital. El motivo: podría ser contraproducente.

Por lo visto, la capacidad de percepción del PRD es nula: eso es algo de lo que debieron darse cuenta desde la campaña presidencial para las elecciones de 2006. ¿Acaso ya se les olvidó que su superhéroe dejó escapar una ventaja de 14 puntos que tenía sobre Calderón? Señores, la pérdida de una ventaja tan ventajosa no obedece a los aciertos del rival sino a las propias pendejadas… y a las actitudes dinosáuricas de AMLO, como su mesianismo, su decisión de minimizar y descartar el apoyo que le podría haberle brindado Cuauhtémoc Cárdenas (se dice que medio millón de votos) o su resolución de privilegiar la postulación de sus adeptos en detrimento de los cuadros históricos del perredismo.

Aunado a esto, su querido Peje saboteó el excelente resultado electoral que obtuvo en esas elecciones, que bien manejado hubiera permitido consolidar al PRD como la segunda fuerza política en el país: ¿Quién no recuerda su plantón en Reforma, entre otras medidas, que provocó que muchos que votaron por él se arrepintieran? Y claro, el ganón de las estupideces de AMLO fue el PRIn-osaurismo, que gracias a la ceguera y la ambición sin freno del Peje resurgió de sus cenizas (no cual ave fénix sino como ave de rapiña). La lección de todo esto, perredistas, es que hay que designar líderes que realmente sean democráticos y no personajes que usan la democracia como un trampolín para saciar su sed de poder.

Una evaluación de nuestra democracia

Ahí va un dilema: ¿Cómo podemos evaluar el estado de nuestra democracia? Y aquí les va una pista: nomás hay que ver los deberes que encaran las autoridades electorales.

Tomemos como ejemplo el Estado de México. Ante el inicio de las campañas, los preparativos del Instituto Electoral local consisten en exigir al gobernador, el babysaurio Enrique Peña Nieto, y a los alcaldes que retiren su propagandas de las calles; enviar un documento a todas las autoridades para que suspendan la difusión de sus spots en diversos medios de comunicación; y organizar un ejército de 300 personas para monitorear las publicidad y vigilar que nadie rebase los topes de campaña.

Si se dan cuenta, todas son medidas preventivas ante eventuales violaciones a la ley electoral –mismas que siempre ocurren-, lo que constituye un indicativo del modo en que en nuestro país se hace la política y se conducen las campañas: es una cultura de pasar por encima de la ley. Y las evidencias saltan a la vista de todos en cada elección: los gobiernos se las arreglan para burlar la ley y que parte de su propaganda permanezca visible (como convencer a particulares de que coloquen anuncios de sus partidos en sus propiedades, casos en los que la autoridad electoral no tiene facultad para intervenir); se las apañan para difundir spots que “casualmente” se interpretan a favor de los candidatos de sus partidos mediante lemas engañosos; y rebasan, con creces, los topes de campaña. De hecho, el Instituto Electoral se ha acostumbrado a imponer multas a los partidos al final de cada elección por rebasar los citados topes.

La conclusión es contundente: a México todavía le falta camino por recorrer para que pueda contar con una democracia sólida y confiable.

Apenas es el comienzo

Empiezan las sacudidas. Con su libro Derecho de réplica, Carlos Ahumada está logrando crispar nervios y exaltar ánimos, dejando en evidencia la deficiente y deformada cultura política del país, producto de décadas de dinosaurismo desmedido.

En un rincón está el Peje: tras lanzar un “te lo dije” respecto a la existencia de un complot en su contra… arremete contra el IFE por ser el “empleadillo de esa mafia” que lo quiso sacar de la jugada. Tal crítica contra la autoridad electoral en un asunto en el que no estuvo involucrada sólo puede entenderse como parte de la estrategia de AMLO de desacreditar y debilitar al árbitro de los próximos comicios, actitud que mina de facto la democracia mexicana que tanto dice defender (siempre que convenga a sus ambiciones).

Enseguida tenemos las eternas contradicciones y desunión entre la dizque izquierda nacional: AMLO asegura que lo que dice Ahumada es creíble, pero la secretaria general perredista, Hortensia Aragón, considera que el empresario argentino carece de credibilidad e invita a los demás partidos a compartir esa opinión. Entonces, ¿en que quedamos? Ahumada, ¿tiene o no tiene credibilidad? Es lo de siempre: los políticos de izquierda –pero de raíces priístas- no son capaces de ponerse de acuerdo en nada. Y lo peor de todo es que esto apenas es el inicio, lo que prefigura unas elecciones calientitas, calientitas, dejando en claro la triste capacidad de nuestra clase política para transformar las elecciones en un lamentable espectáculo.

viernes, 8 de mayo de 2009

Dinero al caño


La crisis económica le hace a los partidos políticos lo que el viento a Juárez, en especial en el Estado de México. Esta entidad ostenta el dudoso honor de ser la que más gastará en las campañas, tanto dinero público (220.3 millones de pesos en las campañas de ediles y otro tanto para la de diputados) como privado (¿me pregunto porqué no publican las cifras de este rubro?). Y es también la que tiene el tope más elevado de gastos de campaña (cifra que representa 8 millones 869 mil 329 salarios mínimos) y en dónde se tasa más caro el voto por ciudadano (20.78 pesos ante 3.5 pesos en el Defe). De hecho, los partidos en el Edomex reciben 325% más de financiamiento que en la capital del país.

De esta situación me encabrona no sólo el dineral que se gastan los políticos sino también el hecho de que esos recursos se desperdician en campañas de bajo nivel, plagadas de suciedades, manipulaciones y golpes bajos. ¿Y quien es el responsable de haber establecido tal sangría económica a favor de los políticos? Pues los PRI-nosaurios: el Edomex es un feudo priísta desde el mismísimo nacimiento del PRI y nunca ha sido gobernado por algún otro partido. Y la cosa empeoró desde que el mentado grupo Atlacomulco (ese nido de mafiosos, rateros y sicarios) hizo su aparición.

Ante esta situación, encabronante en extremo, la opción es recurrir a las urnas para sacar a los dinos, de una vez por todas, del poder. La democracia y la salud económica del estado así lo exigen.