Las elecciones cada vez están más cerca y el PRI-nosaurismo se está apresurando a lanzar los dados en las campañas para ganar la partida. El primer dado que lanzaron fue las críticas contra el gobierno por la crisis económica. El segundo dado ya ha empezado a rodar y gira entorno a la figura del presidente. Los saurios ya anunciaron que demandarán al PAN por usar al Ejecutivo federal como parte de su campaña electoral. No dudo que algunos blanquiazules sucumban a la tentación de apoyarse en el presidente, violando de facto la ley electoral, pero tampoco se puede generalizar la acusación a todo el panismo, sobre todo si se tiene en cuenta que entre el uso indebido de la figura presidencial y el prestigio indirecto que obtiene el PAN por la elevada popularidad de Calderón, hay tan sólo una delgada línea.En México, en donde se venera a las grandes personalidades como líderes cuasi divinos, la figura del presidente tiene un enorme peso: su fracaso es el fracaso de su partido, su éxito es el éxito de su partido, sin medias tintas. En este sentido, es lógico que una buena gestión del mandatario conlleva jugosos dividendos políticos y electorales para el partido en el gobierno. Y es eso precisamente lo que está ocurriendo actualmente: la popularidad de Calderón, que aumentó de manera importante por su actuación ante la epidemia de influenza, ronda el 70%, de acuerdo con Consulta Mitosfky. Es decir, el presidente se ha convertido en un poderoso activo de las campañas panistas, aunque eso no sea un beneficio buscado: es la ciudadanía la que otorga ese nivel de confianza, una situación que escapa al control de los partidos políticos, ya sea que estén en el oficialismo o en la oposición.
Por ende, los PRI-nosaurios han adoptado como prioridad de sus campañas atacar la figura presidencial, ya que representa un gran capital político que ellos no tienen. Peor aún, nadie puede evitar hacer el contraste entre la gestión de Calderón y las recientes revelaciones del ex presidente De la Madrid sobre el Salinato, su corrupción y sus nexos con el narco, contraste en el que, obviamente, los dinos salen perdiendo. De esta manera, criticar al Ejecutivo se ha convertido en la última tabla de salvación de los reptiles, aunque esa tabla puede transformarse con facilidad en una pesada loza que los hundirá aún más.





El que se desespera, pierde. Al PRI-nosáurico candidato a gobernador de Campeche, Fernando Eutimio Ortega Bernés, se le escapó la cola de reptil por debajo de su traje y, gruñendo, mostró sus fauces, lo que asustó a los votantes de su estado.
Vaya, vaya, yo no sabía que los PRImates fueran tan antiguos. Un equipo internacional de científicos presentó en Nueva York el fósil de un prosimio que constituye el ancestro más viejo de los humanos y de todos los primates modernos: el espécimen de una hembra vivió hace 47 millones de años.
La cascada de denuncias por infringir la ley electoral nomás no para, lo que revela qué tanto daño le ha hecho al país el estilo de hacer política del PRI-nosaurismo, escuela de trácalas y corruptelas que ha dejado su huella en todos los partidos (unos más, otros menos).
Pareció un llamado a la cordura pero en realidad es un exhorto a no chingarles las elecciones. Los PRI-nosaurios sienten pasos en la azotea porque están comprendiendo que su peor enemigo no es el PAN ni el PRD sino ellos mismos.
Hay que ver cómo van a reaccionar los PRI-nosáuricos. El portal Youtube se está convirtiendo en un escenario más de la contienda electoral: tras el video sobre el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, ahora es el turno del babysaurio Enrique Peña Nieto de ser objeto de burla (¿y como no iba a serlo?) en una grabación.
Por otra parte, es importante que los mexicanos hagamos las paces con nuestro pasado, y la mejor forma de hacerlo es mediante la justicia. Digo, ya se falló a la hora de enjuiciar a los responsables de la guerra sucia de los años sesenta y setenta: Luís Echeverría, el carnicero de Tlatelolco, fue exculpado de todo crimen, al igual que otros gorilas de su calaña. ¿También se va a fallar con Salinas? Ya sería demasiado.